La Cosecha

De tanto perder, aprendí que los

caminos del triunfo llegan por

pedacitos.

 

Primero voy a sembrar la

semilla para crear la rama

con la tierra enriquecida.

 

Segundo voy a ponerle agua

para que la siembra crezca

y procurar sol y lluvia.

 

Tercero voy amar a Dios y rezar

que me resguarde mi cosecha

para cuidar de los ojos envidiosos

de mi arduo labor.

 

Después voy a pedir bendición

al mundo para ofrecer de mi

cosecha, porque el triunfo es

de nosotros, como lo es

Señor Jesús.

Nicolet E.

Si pudiera

Si pudiera elegir, escogería

el olvido porque aprendí a

olvidar por ti.

 

Te olvidaste de mis sueños,

de mi cuerpo, de nosotros

y después de ti.

 

Si pudiera elegir, encontraría

un perdón, para lanzarlo al

mar y llorarle un suspiro.

 

Le recomendaría al suspiro

que me mirara a los ojos para

grabar mi cara en sus pupilas

para entregar todo de mi

y luego olvidar, porque esto

de ti lo aprendí.

Nicole E.

El Suspiro

Yo suspiro con la unión de la

patria que nos una con el

corazón y no con el color de

piel.

 

Yo suspiro con el momento

donde el mundo deje de

dividirnos por la economía,

sociedad o raza.

 

Yo suspiro que la gran agricultura,

nuestras raíces, el cielo y

nuestro suelo y semillas sean del

pueblo, no del agricultor.

 

Yo suspiro que nuestros niños

del futuro sean bendecidos

con los sonidos de un mundo

en paz, no de guerra.

 

Yo suspiro que algun dia nos

podamos ver todos nuestros

compatriotas como hermanos

y no con discriminación.

Nicole E.

Desamor

El proceso de este olvido

implica que mi corazón

espere y este dolor ya mi

cuerpo no resiste.

 

La ilusión que mantenía

activa se deformo, mi

alma llora porque no me

tengo yo ni te tengo a ti.

 

De tanto querer, me perdí.

De tanto suspirar, llore.

De tanto pensar, me fui.

 

Si yo pudiera por un minuto

detener el tiempo para

saborear el amor, de tal

manera que permanezca.

 

La ilusión sería distinta y

tal vez seguiría ahí.

Nicole E.

Mi esperanza

Mi esperanza vacía esperando

el olvido pero solo me vienen

recuerdos. Dios mio perdona

mi adios.

 

Cuándo fue que me olvide yo

de mi y no viví, me estanque

para no sufrir y los minutos

se hicieron horas y las horas

semanas que se convirtieron

en siglos.

 

Mi esperanza dejó de latir,

tanto que quería pero no pude.

Tanto que pude pero no quería.

 

Y ahora yo miro al espejo de mi

infancia, recordando la historia

del ayer.

 

Mi esperanza, quedó aplastada

esperando el olvido aunque solo

me vienen recuerdos.

©2015 Nicole E.