-La Pregunta-

He recorrido los espacios de

mi mente para volver a descifrar

tu cara.

 

Tus ojos marrones, sonrisa

blanca, frente alta y seriedad

sellada.

 

Me quedan muchas palabras

para probar la determinación

de tu entorno.

 

Tu pecho me deja saber que

estas listo, que queres, pero

tu voz se estanca y no me

dices lo que espero.

 

Tus labios cerrados siempre,

junto a la mirada diseñada

siempre con la duda.

Nicole E.

-El Adiós-

Querido amor te escribo esta

carta para dejarte saber que

te extrañaré.

 

Podemos mentirnos varios

siglos más o aceptar el final.

Lo que fue no sera, necesito

paz.

 

Podemos hacer la guerra y

dividir la frustración en

nosotros mismos.

 

Exijo elección, quiero y deseo

tomar las riendas de mi corazón.

Nicole E.

– No podré –

Tus caricias de pronto adentro

de mi ilusión, tratando de vestir

mi cintura.

 

Tan duro es despertar del amor,

los tiempos del desamor en un

despacio popurri de nostalgias.

 

Si pudiera te cerrara adentro

de mi pasión para que nunca

tengas que irte a buscar labios.

 

No podré detener tu búsqueda,

tengo que aceptar que te perdí.

 

No podré aislarme en los valles,

tengo que navegar la ciudad.

 

Y enfrentar mi dolor.

Nicole E.

– Se –

Se que mañana te vas, la sentencia está firmada,

la decisión confirmada y conforme con la salida.

Lo pensaste todo, el principio y el fin.

 

Se que cuando cruce a tomar el tren, las lágrimas

me van a caer y en lo que espero que se cure

la herida, voy a cerrar mi corazón.

Este fue mi fin.

 

Entonces me pare frente del espejo y mire esa

persona, la que se enamoró. Fue el 13 de enero

con el frío acompañado dentro de los huesos

donde la historia empezó.

Este fue mi principio.

 

Se que mañana te vas y voy a tener que desnudar

a esta persona que soy para ponerle piel nueva que

no va tener nombre para dejar aquella estatua que

fui.

 

Va doler, me va herir, es una cirugía interna con

siglos de terapia intensiva, pero esto también va

ser mi principio y el fin.

Nicole E.